Fuente: Universia

06/02/2017

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Brendan Browne se desempeña como jefe del área de recursos humanos de LinkedIn. Como cabeza de una de las áreas más importantes de la red social más destacada del mundo, Browne puede jactarse de haber visto millones de currículums y hojas de vida, de profesionales de todo tipo.

Tanto Browne como otros profesionales de LinkedIn han especificado en múltiples ocasiones los errores que cometen quienes buscan empleo en esta red. Pero ahora, Browne pretende enfocarse en el extremo opuesto: las empresas. De acuerdo con su análisis, existen algunos errores que las empresas cometen a la hora de contratar a su futuro personal.

En la búsqueda del candidato perfecto, hay dos errores habituales que las empresas cometen:

1)      Marcarse expectativas irreales:

Esperar que quien ocupe la vacante sea un profesional altamente especializado no está mal, lo malo es que a veces esa precisión en los requisitos de la oferta limita demasiado el número de participantes que pueden postular a la misma. Debes asegurarte de conseguir lo que quieres, pero también aprender a conformarte cuando encuentras un candidato que cumple la mayor parte de lo que solicitas, o cubre lo que realmente es importante para el puesto.

2)      Realizar reclutamientos impersonales:

Cuando una empresa contacta a un profesional por esta red, lo más habitual es enviar un mensaje impersonal que haga referencia a la misma empresa y el cargo a ocupar. El problema es que la mayoría de los usuarios no llega al final del mensaje, pues con las primeras líneas sospechan que se trate de algún tipo de spam y lo descartan. Las empresas deben comprender que los contactos personalizados son justamente para enviar mensajes personales y no genéricos.


Las empresas deben aprender de estos errores para mejorar así su búsqueda de profesionales. Los trabajadores, en tanto, pueden aprender de estas técnicas para sacar un mayor provecho de las ofertas con requisitos interminables y aprender a reconocer los realmente importantes, pensando en remarcarlos en caso de llegar a una entrevista; o para pensárselo dos veces antes de borrar un mensaje.