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Fuente: Zumo de Empleo

10/06/2015

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Antiguamente lo normal era entrar a trabajar en una empresa y jubilarte en ella. Tenías una única experiencia laboral -o dos o tres a lo sumo-, lo que suponía que pasabas un tercio de tu vida en la misma empresa, haciendo más o menos lo mismo y con los mismos compañeros.

En ese endogámico-síndrome de Estocolmo-lugar de trabajo, normalmente en cualquier entorno y sector, se pueden dividir los profesionales en – grosso modo -, cuatro tipos o tribus:

Los Estrella

Son los “Top Performers” que se dice en ´espikínglis´. Los mejores. Los Estrella.

Son los más listos, intuitivos, despiertos, con iniciativa. Suelen llegar a ocupar buenos puestos y a ser respetados por méritos propios.

Y por algún loco algoritmo del universo, encima suelen ser más guapos, altos y delgados. O eso quiero pensar yo, como excusa para envidiarlos.

Los Comodín

En la otra punta del espectro tenemos a los mediocres. Los Comodín. Puntualizo: mediocres en su trabajo –no que lo sean ellos personalmente, líbreme el cielo de juzgar-.

Gente o sin muchas aspiraciones de crecimiento profesional o que simplemente tienen (o piensan que tienen) algún techo que bloquea sus posibilidades de crecimiento y mejora, de modo que se quedan toda la vida en puestos técnicos como mera “mano de obra”.

Hacen lo que tienen que hacer (por lo que les pagan) y no esperan más de su trabajo que la nómina de final de mes.

Les reconocerás porque suelen ser los más reivindicativos, los que más critican y se quejan –los antisistema-… pero también los que más se aferran a su puesto de trabajo.

Los Asentados

El relleno de este bocata son Los Asentados.

Gente que tiene muy buena cualificación como técnicos y ejecutores, les gusta lo que hacen y son buenos en ello, y no tienen especial capacidad ni interés por los puestos de gestión.

No les interesa asumir puestos más altos porque reciben suficiente satisfacción y orgullo de su trabajo y su contribución.

Están asentados en un puesto que encaja con ellos, y no tienen aspiraciones de pasar a ser del grupo de los Estrella.

Los Paracaidistas

No es un grupo que me interese analizar, pero indudablemente están ahí o sea que tenemos que mencionar al grupo de los enchufados.

Los Paracaidistas, porque caen “de arriba” colocados en determinados puestos por el hecho de tener algún “padrino” que lo impone.

Los Paracaidistas pueden pasar a ser Estrella por méritos propios, o pueden quedarse en Comodín o en Asentados. Y en cualquier caso, tendrán el odio y la envidia de los demás durante mucho tiempo.

Esto, en un mundo perfecto.

Porque lo que se carga las organizaciones, lo que enrarece el ambiente e impulsa a la gente a querer abandonar el barco es cuando la gente no está en los puestos que les corresponden. Pero esa es otra historia y será contada en otra ocasión – como decía el gran Michael Ende.

A lo que voy: hasta hace unos años, cada tipo de profesional se manejaba dentro de la empresa con naturalidad.

Pero el problema viene cuando ha llegado Paco con las rebajas, y esta gente se ha quedado sin trabajo.

Han abierto la jaula y nos hemos escapado todos

Y nos encontramos con que después de tropecientos años, necesitamos volver a conseguir un trabajo – o cambiar de trabajo -, pero estamos más perdidos que en los primeros capítulos de Juego de Tronos si no te habías leído los libros.

Pues vamos a empezar por entender cuál es la fórmula que en este momento te puede llevar hasta el trabajo que deseas – la fórmula es sorprendentemente sencilla, te la voy a desvelar ahora mismo:

Trabajo = Talento + Promoción

Aquí hay mucho que matizar, pero a los efectos, quiero que entiendas, en primer lugar, a qué me refiero por talento.

Talento no es potencial. Potencial es sólo disponer naturalmente -de fábrica, vaya- de ciertas habilidades.

Talento es coger una habilidad y desarrollarla de manera que logres mejores resultados que los demás. Extraordinarios, incluso.

Por ejemplo, yo puedo tener una habilidad natural para tocar un instrumento musical, pero si no le meto trabajo para desarrollarla – si no practico lo que tengo que practicar, si no perfecciono mi habilidad hasta llegar a tocar excepcionalmente bien-, entonces no es un talento. Sólo es una capacidad, es un potencial.

Talento es cuando pones una fortaleza en acción y consigues un resultado excepcional.

Y ahora te explico a qué me refiero por promoción: promoción es saber vender lo que haces.

Es saber comunicar qué logras con tu trabajo y atraer a la gente que le puede interesar pagar por tu trabajo.

Total, que retomo: la fórmula abrumadoramente sencilla para que logres el trabajo que deseas es la suma de talento + promoción.

¿Y ahora qué?

El profesional Estrella tiene el talento. Puede avalar su candidatura con unos logros sobresalientes. Y por su perfil, es muy posible que sepa hacer contactos y le va a costar menos promocionar su talento.

PERO: los profesionales estrella no pueden perder ni un minuto – deben desarrollar una sólida imagen de marca y lograr visibilidad en su sector para poder seguir avanzando y no perder comba.

Deben saber utilizar muy bien las redes para mostrar su diferenciación y su valor añadido.

Porque el profesional estrella está destinado a BRILLAR, por tanto si tú te has reconocido como un profesional Estrella, ya sabes dónde tienes que esforzarte: en posicionar y promocionar tu marca para hacer los contactos que te falten.

Y ahora vamos a ver qué ocurre con el profesional Comodín.

El profesional Comodín no ha desarrollado ningún talento especial. Ha hecho lo mínimo que tenía que hacer y no ha destacado, no tiene logros interesantes que contar, no ha evolucionado.

El profesional Comodín se va a enfrentar a un mercado súper preparado, muy competitivo… y no tiene nada especial que posicionar y “vender” en el mercado.

Ese profesional no va a encontrar trabajo, y pensará que es porque no sabe hacer la parte de promoción, pero es que no puedes promocionar humo.

Para hacerte visible, tiene que ser porque te puedas diferenciar por hacer algo mejor o distinto que los demás. Y ese no es el caso del profesional Comodín.

Si te has identificado como un profesional Comodín y no has hecho nada reseñable hasta ahora… tendrás que hacerlo a partir de hoy.

Deberás replantearte tu objetivo. Deberás encontrar dónde está tu talento potencial y cómo enfrentar tu futuro profesional para desarrollarlo.

Es decir: posiblemente tengas que reinventarte y volver a empezar por otra parte.

Y luego están los Asentados, que tienen talento, pero no es el talento llamativo, de gestión, de grandes resultados como los Estrella: es un talento más técnico, de la ejecución, de la especialización, del dominio de la ejecución de su trabajo.

¿Con qué problemas te encuentras si te has identificado como un profesional Asentado?:

Primero, menos flexibilidad. Lo normal es que quieras hacer EXACTAMENTE lo mismo que hacías porque es lo que dominas, es tu terreno -tu zona de confort.

Quieres repetir los éxitos pasados – pero eso es muy probable que no sea posible.

Muchos Asentados han sido unos profesionales fantásticos, pero tal vez se han dedicado a una profesión que está reduciéndose. Te pongo un ejemplo: los arquitectos. O cualquier profesión que se esté automatizando.

Los Asentados se encuentran con que:

a) puede que hayan disminuido mucho las oportunidades que hay en el mercado para ellos

b) seguro que no se les da nada bien la promoción de su trabajo.

Este tipo de profesionales – que son esenciales para cualquier empresa-, se encuentran con un doble reto:

Por una parte, tal vez tienen que reinventarse. Probablemente tienen que replantearse su objetivo profesional en primer lugar, y por otra parte, tienen que aprender a hacer algo que no han tenido que hacer hasta ahora: “vender” lo que hacen – promocionar su trabajo.

Hay muchísimas opciones para estos profesionales Asentados, pero todo empieza por ser tremendamente realista con la situación a la que se enfrentan y estar dispuestos (realmente dispuestos) a desmontar las estructuras que tienen en su mente y a reaprender para evolucionar hacia lo que el mercado actual demanda y cómo lo demanda.

Seas el tipo de profesional que seas, hay sitio para ti en el mercado pero, como ves, vas a tener que evolucionar de una manera o de otra –no te preocupes, que tu JobJedi particular te va a ir ayudando y enseñando cómo hacerlo-.

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