Puedes indicar un puesto, carrera u oficio
¿Cómo utilizar el buscador?

Fuente: GMCRH

27/11/2015

Temas relacionados Actitud Consejos Empresas

Uno de tus propósitos todas las mañanas es salir a tu hora, pero por una cosa o por otra, el día se complica y acabas saliendo más tarde de lo previsto. Al final no te da tiempo a hacer otras cosas de tu vida personal y acabas bastante quemado. Dejas de ver a tus amigos, familia, hacer deporte… Y al final, te das cuenta de que al día siguiente, es lo mismo.

No dejes que tu trabajo dirija toda tu vida. En todos los sitios hay picos de trabajo en los que inevitablemente te vas a tener que quedar más horas, pero si no quieres que esto suceda todos los días, sigue estos pequeños consejos:

Cuida de tu tiempo. Si pasas el rato hablando con los compañeros, tomando café o fumando, posiblemente no conseguirás acabar nunca tu trabajo. Céntrate. No se trata de no hablar con nadie o de no levantarte de la silla, se trata de optimizar el tiempo. De ser más eficiente.

Haz una lista. Tal vez te pueda parecer una pérdida de tiempo, pero si tienes las cosas pendientes por escrito, podrás ver más fácilmente todo lo que tienes que hacer y además no se te olvidará nada.

Prioriza. Una vez que tienes la lista hecha, tienes que centrarte en lo fundamental. No dediques tiempo y esfuerzo a tareas o actividades no relevantes. Separa lo urgente de lo importante.

Repasa. Si a pesar de haber planificado el día, tu lista de tareas pendientes es muy larga, haz un repaso de lo que te queda un par de horas antes de lo que tengas previsto salir y mira a ver cuáles son las que realmente no puedes dejar de hacer antes de irte y ponte con ellas.

Se realista. Cuando te pongas unos tiempos para realizar cada una de las tareas pendientes, tienes que ser objetivo. Si te quedas muy corto de tiempo, te agobiarás porque “no llegas”. Controla lo que tardas más o menos en hacer cada una de las tareas y en el futuro, podrás organizarte mejor.

Ten los objetivos claros. Lo primero es saber a dónde quieres llegar y después conocer los medios con los que dispones para llegar a ellos de esta forma sabrás cuándo y cómo puedes conseguir tus objetivos.

Las cosas, de una en una. No intentes hacer múltiples tareas a la vez. Al ejecutar diversas tareas se tendrá mayor dificultad para recordar las cosas que se acaban de hacer.

Ordena. Si sabes dónde tienes las cosas, ahorrarás un montón de tiempo en buscarlas, por eso es importante dedicar algún tiempo a ordenar tu espacio de trabajo, a la larga, ganarás tiempo. Esto vale igual para una carpeta que para los emails.

Averigua cuándo eres más productivo. En general se dice que las personas somos más productivas en las primeras horas de la mañana, pero no se puede generalizar, ya que hay que gente que trabaja mejor pasadas unas cuantas horas desde que se levantó, o de noche…La hora del día que eres más productivo va a depender en gran medida de tu horario de sueño, tu dieta, y tus ritmos individuales. Hay que hacer las tareas importantes cuando estás más fresco y las más ligeras (como mirar el mail o hacer llamadas) cuando te sientas con menos energía.

Comprométete a salir 30 minutos antes de lo habitual. Si te comprometes a salir antes, te obligarás a eliminar las pequeñas pérdidas de tiempo, como mirar mails personales, navegar por internet…Piensa en las cosas que puedes hacer una vez que hayas salido del trabajo y de esta forma conseguirás centrarte en lo importante.

No tienes por qué dejar todo hecho. Hay que saber priorizar y puede que haya cosas que no tengas que solucionar ese mismo momento ni ese mismo día.

Puedes seguir más tarde. Otra opción es salir de la oficina a tu hora, disfrutar de la tarde con tu familia, amigos o simplemente teniendo un rato para ti y si has dejado algo muy importante sin hacer, conectarte más tarde en tu casa.

subir

Periférico Sur No. 4271, Col. Fuentes del Pedregal, Tlalpan 14149, Ciudad de México.

Síguenos